Donostia [carolina Alonso]. La junta de gobierno del Ayuntamiento donostiarra dio ayer su visto bueno al convenio que suscribirá el Ayuntamiento donostiarra con los propietarios de Garbera para ampliar el centro comercial en un 50% de su superficie. La aprobación del acuerdo contó con el voto contrario de los ediles de EB-Aralar, integrantes del gobierno municipal, y el apoyo de los concejales socialistas que, junto con el resto de formaciones del Consistorio, ven con buenos ojos incrementar el tamaño de la gran superficie ubicada en término municipal donostiarra.
El convenio que recibió ayer luz verde del ejecutivo local compromete al Ayuntamiento a incluir en el documento de Revisión del Plan General de Ordenación Urbana, actualmente en tramitación, la autorización para ampliar Garbera en 24.000 metros cuadrados de techo más para actividades económicas y terciarias, como comercios y oficinas, así como para crear un parking subterráneo de 55.000 metros cuadrados, con espacio para unas 3.200 plazas.
Por su parte, las empresas gestoras del centro comercial, Unibai-Rodamco Garbera y Eroski Sociedad Cooperativa, aportarán al Ayuntamiento 7 millones de euros en sustitución de las plusvalías que le corresponderían al Consistorio.
Asimismo, se responsabilizan de desarrollar políticas de reducción de gasto energético, fomento la sostenibilidad y uso de energías renovables, y prometen impulsar políticas de colaboración con el comercio local, además de mejorar la accesibilidad rodada y peatonal mediante la creación de carriles bici y ascensores o rampas, por una cuantía máxima de dos millones de euros.
El acuerdo, sin embargo, ha sido rechazado por distintas asociaciones de comercianes de la ciudad, como Dendartean y Sshops Donostia, la comunidad de usuarios del complejo Arcco Amara y el colectivo de ciclistas urbanos Kalapie, que han presentado distintas alegaciones, todas ellas desestimadas.
Las quejas analizadas por el departamento de Urbanismo del Ayuntamiento también han llegado desde el grupo político Ezker Batua Aralar, integrante del gobierno municipal, así como de Joaquín Gómez, en representación de la Asamblea de Ezker Batua de Donostia, que está alineada con el sector oficial de la formación, al contrario que los concejales donostiarras. Las alegaciones de estos dos colectivos políticos tampoco han sido aceptadas.
seguridad El grupo municipal de EB-Aralar reiteró ayer su posición contraria a la ampliación de Garbera y señaló que este tipo de iniciativas "desvitalizan los barrios y contribuyen a consolidar un modelo de comercio con el que no estamos de acuerdo". En opinón de las corporativas Duñike Agirrezabalaga y Ainhoa Beola, "la ciudad necesita espacios de integración integeneracional, interclasista e interracial. Necesita un entorno urbano con actividad y con presencia de gente en la calle, ya que ello garantiza no sólo la interacción sino, también la seguridad de los espacios públicos".
Las concejalas de EB-Aralar consideraron que el modelo de centro comercial ubicado en las afueras "fomenta el uso del transporte privado", por lo que lo consideraron "no sostenible".